Del cautiverio a la libertad: 36 animales silvestres rehabilitados y liberados en el Huila
La tenencia de animales silvestres como mascotas sigue representando un desafío para la protección de la biodiversidad. En el Huila, 36 ejemplares lograron regresar a su entorno natural después de sup…
La tenencia de animales silvestres como mascotas sigue representando un desafío para la protección de la biodiversidad. En el Huila, 36 ejemplares lograron regresar a su entorno natural después de superar procesos de recuperación y rehabilitación adelantados por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM). La liberación se realizó en una reserva natural de Rivera, con el acompañamiento de la Policía Ambiental.
La jornada permitió devolver a la naturaleza especies como zarigüeyas, pericos reales, pericos cascabelitos, una ardilla, una tángara, una mirla, una serpiente cazadora y una zarigüeya lanuda. Según explicó Camila Gómez, veterinaria de la CAM, los animales llegaron a la entidad mediante procedimientos de decomiso, rescates y entregas voluntarias de ciudadanos.
Detrás de algunos de los ejemplares hay historias que evidencian los riesgos a los que se enfrenta la fauna cuando pierde las condiciones necesarias para vivir en libertad. Dos pericos cascabelitos entregados por habitantes de Gigante sobrevivieron después de que tres de los cinco polluelos que ingresaron inicialmente fallecieran por su estado de salud. Los dos restantes necesitaron seis meses de atención veterinaria y cuidados especializados para completar su recuperación.
Otra historia fue la de una zarigüeya lanuda encontrada en una carretera de Yaguará. El animal presentaba lesiones, deshidratación y desnutrición cuando fue llevado a la CAM. Asimismo, una ardilla rescatada por la Policía Ambiental en un colegio de Neiva tuvo que atravesar un proceso de rehabilitación debido a que había permanecido como mascota y estaba improntada, es decir, acostumbrada a la presencia humana.
Antes de su liberación, los 36 animales fueron sometidos a valoraciones veterinarias y biológicas, tratamientos, alimentación controlada, monitoreo y enriquecimiento ambiental. La CAM reiteró que los animales silvestres no deben ser utilizados como mascotas y pidió a la ciudadanía reportar los casos de ejemplares heridos, vulnerables o mantenidos ilegalmente en cautiverio. La recuperación de estos 36 individuos representa un paso para su conservación, aunque también recuerda la importancia de prevenir las situaciones que los alejan de sus ecosistemas.